Los codos suelen sentirse más secos y ásperos porque la piel de esta zona soporta roce y presión constantes. Un exfoliante casero de café y miel puede ayudar a retirar suavemente las células superficiales mientras deja una sensación más tersa.

Ingredientes
- 1 cucharada de café molido fino.
- 1 cucharada de miel.
- 1 cucharadita de aceite de oliva o de coco.
- 1 recipiente pequeño.
Preparación
- Coloca el café molido en el recipiente.
- Añade la miel y el aceite.
- Mezcla hasta obtener una pasta húmeda y fácil de extender.
- Si está demasiado espesa, agrega unas gotas de agua.
Modo de uso
Humedece los codos con agua tibia. Aplica una pequeña cantidad y masajea con movimientos circulares suaves durante 30 a 60 segundos, sin presionar con fuerza. Enjuaga, seca con pequeños toques y termina con una crema hidratante.
Puedes repetir esta rutina una o dos veces por semana. Exfoliar todos los días puede irritar la piel y aumentar la sensibilidad.
Para mejorar el resultado
- Aplica crema hidratante después de cada ducha.
- Evita apoyar los codos durante periodos prolongados.
- Prefiere duchas tibias en lugar de agua muy caliente.
- Protege la zona del sol si queda expuesta.
Precauciones
- No apliques sobre heridas, grietas profundas o piel inflamada.
- Haz una prueba en una zona pequeña antes del primer uso.
- Suspende la aplicación si aparece ardor, picazón intensa o enrojecimiento.
- Consulta a un profesional si la resequedad es persistente, dolorosa o se extiende a otras zonas.
Consejo: la suavidad se mantiene mejor con hidratación diaria que con una exfoliación agresiva.