Aunque nuestra piel aún no refleje los signos de la edad es conveniente empezar a utilizar estos tratamientos lo antes posible para poder lucir una piel tersa y suave.
Tener un rostro joven y firme es el resultado de una amplia variedad de hábitos y secretos de belleza que permiten mantener la nutrición y buen estado de la piel.
Por el contrario, la flacidez facial es un problema estético que, además de provocar arrugas tempranas, refleja una posible deficiencia nutricional dada la estrecha relación entre salud y piel, según afirma este estudio publicado por la revista Nutrición Clínica y Dietética Hospitalaria y la falta de precaución ante los efectos nocivos del sol y las toxinas del ambiente.
¿Qué es la flacidez facial?
Es la pérdida de firmeza de la piel del rostro, causada por la disminución de las fibras como la elastina, encargada de proporcionar elasticidad a la piel, y el colágeno, encargado de aportar resistencia a la misma.
Esta disminución se debe al envejecimiento cutáneo que, según esta investigación realizada por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, provoca descolgamiento y arrugas en el rostro.
Los primeros puntos que muestran esta pérdida de firmeza son el arco mandibular, la papada, los surcos nasogenianos y los párpados.
Factores que aceleran la aparición de la flacidez
Otros factores que ayudan a su aparición son una dieta baja en proteínas, predisposición genética, fármacos, pérdidas de peso aceleradas y la vida sedentaria.
Ingredientes:
1 cucharada de vinagre de manzana
1 yema de huevo
1 cápsula de vitamina E
Cómo preparar y usar:
Mezcla todos los ingredientes hasta que estén completamente mezclados. Usa un poco de lana de algodón y esparce la mezcla sobre la piel del cuello.
Luego masajea la piel con movimientos hacia arriba. Siéntase durante al menos 20 minutos. A continuación, enjuaga con agua tibia.