Las encías pueden inflamarse por acumulación de placa, cepillado inadecuado o diferentes problemas dentales. Este enjuague suave de salvia y manzanilla puede aportar una sensación refrescante, pero debe acompañar —no reemplazar— el cepillado, el hilo dental y la revisión odontológica.

Ingredientes
- 1 taza de agua potable.
- 1 cucharadita de hojas secas de salvia.
- 1 cucharadita de flores secas de manzanilla.
- ¼ de cucharadita de sal, opcional.
Preparación paso a paso
- Hierve el agua y retírala del fuego.
- Añade la salvia y la manzanilla, tapa y deja reposar durante 8 minutos.
- Cuela cuidadosamente y espera hasta que esté completamente fría.
- Agrega la sal si deseas y remueve hasta disolverla.
- Guárdala tapada en el refrigerador y desecha lo que sobre después de 24 horas.

¿Cómo usarlo?
Toma un pequeño sorbo, enjuaga suavemente la boca durante 20 o 30 segundos y escupe. Puedes usarlo una o dos veces al día durante pocos días. No lo tragues y no reemplaces con él tu higiene bucal habitual.
Cuidados diarios para las encías
- Cepilla los dientes dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y pasta con flúor.
- Limpia entre los dientes diariamente con hilo o cepillos interdentales.
- No frotes las encías con fuerza ni uses mezclas concentradas.
- Programa limpiezas y controles dentales periódicos.

Precauciones importantes
- No lo uses si eres alérgico a la manzanilla, ambrosía, margaritas o plantas similares.
- No añadas alcohol, agua oxigenada ni aceites esenciales a la mezcla.
- Consulta al odontólogo si el sangrado o la inflamación dura más de una semana.
- Busca atención antes si hay dolor intenso, pus, fiebre, mal aliento persistente, dientes flojos o hinchazón del rostro.
Consejo: una encía que sangra repetidamente necesita evaluación; el enjuague puede refrescar, pero no elimina el sarro ni cura una infección.